La batalla legal de Udio contra Sony Music ha entrado oficialmente en su fase más trascendental hasta la fecha, y el resultado podría reconfigurar la forma en que todas las principales plataformas de música con IA entrenan sus modelos.
Udio, Sony Music y el nuevo frente de la «extracción de *streams*» mediante IA
Mientras sigue luchando contra una demanda de alto riesgo presentada por Sony Music, Udio ha redoblado ahora su principal estrategia de defensa: que la ingesta de «datos de audio de YouTube» para el entrenamiento de sus modelos está protegida bajo la doctrina del «uso legítimo» (*fair use*). En su respuesta recién presentada a la demanda enmendada de Sony, Udio reconoce abiertamente algo que la industria ha sospechado durante mucho tiempo, pero que aún no había visto declarado con tanta claridad:
«Udio admite que obtuvo datos de audio de YouTube para utilizarlos como datos de entrenamiento... empleando la herramienta YT-DLP».
Esa única admisión —que hace referencia a una herramienta de extracción de *streams* (*stream-ripping*) ampliamente utilizada— se ha convertido ahora en la pieza central de una guerra legal mucho más amplia.
Por qué esto es importante: la extracción de *streams* es ahora el principal vector de ataque de la industria
Durante años, las grandes discográficas han luchado contra los sitios web de extracción de *streams* dirigidos a los consumidores. Pero ahora, ese mismo argumento se está esgrimiendo contra los desarrolladores de IA: que la extracción de audio de YouTube elude las medidas tecnológicas de protección, violando así las normas anticircunvención de la DMCA.
Sony, Universal, Warner, las editoriales musicales e incluso artistas individuales se están alineando en torno a esta teoría. Y los jueces están empezando a tomársela en serio.
En abril, el juez Alvin Hellerstein desestimó el intento de Udio de lograr el sobreseimiento de la demanda de Sony, dictaminando que Sony había alegado de manera plausible lo siguiente:
Que YouTube utiliza medidas tecnológicas para controlar el acceso a su contenido; y
Que Udio eludió dichas medidas.
Un aspecto crucial es que el juez subrayó que determinar si las protecciones de YouTube califican como «controles de acceso» en virtud de la Sección 1201 de la DMCA requiere un expediente fáctico más exhaustivo, lo que significa que esta batalla dista mucho de haber terminado.
Universal Music y Sony citaron de inmediato este fallo en su demanda independiente contra Suno, señalando así que las grandes discográficas consideran este argumento como la clave para la victoria.
Lo que está en juego: controles de acceso frente a controles de copia
Esta distinción lo es todo.
Los controles de copia (como los que impiden la duplicación) pueden eludirse en determinados escenarios amparados por el uso legítimo (*fair use*).
Los controles de acceso (como los que impiden acceder al archivo en primer lugar) no pueden eludirse... bajo ninguna circunstancia. Si las medidas de protección de YouTube se consideran «controles de acceso», entonces cualquier empresa de IA que haya extraído audio de YouTube sin permiso podría verse obligada a pagar indemnizaciones legales masivas.
Esto incluye a:
Udio
Suno
Google (irónicamente)
Anthropic
Y cualquier plataforma emergente de música con IA que utilice métodos de entrenamiento similares.
Esta es la razón por la cual las grandes discográficas están impulsando este argumento con tanta agresividad.
La postura de Udio: Uso legítimo o nada
La respuesta de Udio deja claro que no tiene intención de ceder. La empresa:
Admite haber utilizado audio de YouTube.
Admite haber utilizado YT-DLP.
Argumenta que la ingesta de datos para el entrenamiento constituye un «uso legítimo» (*fair use*).
Sostiene que la DMCA no es aplicable al entrenamiento de modelos de IA.
Se trata de una estrategia audaz, y también arriesgada. Pero, al mismo tiempo, indica que Udio confía en poder ganar el caso en cuanto al fondo del asunto, o al menos forzar un acuerdo extrajudicial similar a los que ya ha alcanzado con Universal Music y Warner Music.
El panorama general: UMG y WMG llegaron a un acuerdo; entonces, ¿cuál es el objetivo final de Sony?
Universal y Warner ya han otorgado licencias a Udio. Esto deja a Sony Music como la única de las grandes discográficas que sigue adelante con el litigio.
¿Por qué?
Existen varias posibilidades:
Sony busca una compensación económica mayor que la que Udio ofreció a UMG y WMG.
Sony desea sentar un precedente legal que pueda utilizarse posteriormente contra Suno y otras plataformas de IA que surjan en el futuro.
Es posible que Sony se esté posicionando para lanzar o adquirir su propio sistema de música con IA, y pretenda debilitar primero a sus competidores.
Históricamente, Sony ha adoptado la postura más intransigente en lo que respecta a la defensa de los derechos de autor: desde el caso Napster hasta TikTok y, ahora, la IA.
Dado que el plazo para la fase de descubrimiento de pruebas se ha ampliado y la próxima audiencia de seguimiento del caso está programada para el 10 de julio, Sony parece decidida a llevar este litigio hasta sus últimas consecuencias.
Mientras tanto: Suno, Warner Music y el tablero de ajedrez de la IA en expansión
El conflicto con Udio está repercutiendo directamente en el litigio contra Suno. Universal y Sony ya han invocado la sentencia del juez Hellerstein para reforzar sus propios argumentos.
Paralelamente:
Warner Music ha establecido una alianza con Suno, lo cual evidencia una división de posturas entre las grandes discográficas.
Klay Vision y otras *startups* dedicadas a la música con IA se preparan para lanzar sus productos, lo que añade una presión adicional al escenario.
Se rumorea que Spotify está explorando el desarrollo de sus propias herramientas de música generativa mediante IA; sin embargo, corre el riesgo de adentrarse en un auténtico campo minado de demandas si decide entrenar sus modelos utilizando audio protegido por derechos de autor. La industria se está fragmentando en dos bandos:
Las grandes discográficas favorables a la IA (UMG, WMG)
Las grandes discográficas resistentes a la IA (Sony y, en cierta medida, algunas editoriales)
El desenlace de esta situación determinará la próxima década de la creación musical.
¿Qué nos espera?
En este momento, la única certeza es la incertidumbre. Persisten interrogantes clave:
¿Llegará Sony a un acuerdo con Udio, o buscará una sentencia histórica?
¿Logrará Suno cerrar acuerdos similares al de Warner con otras grandes discográficas?
¿Dará Spotify finalmente el paso hacia la IA generativa, o se mantendrá al margen?
¿Dictaminarán los tribunales, en última instancia, que el entrenamiento de la IA constituye un «uso legítimo» (fair use) o una infracción de la DMCA?
Las respuestas definirán las reglas del juego para cada plataforma musical basada en IA, para cada sello discográfico y para cada artista que navegue por este nuevo panorama.
Por ahora...La industria contiene la respiración a medida que se acumulan las demandas, y mientras la admisión de Udio sobre los datos de entrenamiento de YouTube se convierte en el foco de la mayor batalla por los derechos de autor de la era de la IA.

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