Come Away With Me [20th Anniversary LP] (2002)

Come Away With Me [20th Anniversary LP] (2002)


 Come Away With Me [20th Anniversary LP] (2002)



Crítica del álbum: Norah Jones — Come Away With Me (LP del 20º aniversario, 2002)


Pocos álbumes de debut llegan silenciosamente y aún así logran cambiar la temperatura de toda la sala. Come Away With Me hizo exactamente eso en 2002, presentando a Norah Jones como una artista que no perseguía tendencias, sino que desaceleraba el tiempo. Veinte años después, el LP del vigésimo aniversario nos recuerda por qué este disco sigue siendo un clásico moderno y por qué su intimidad todavía parece radical en un mundo construido sobre el ruido.


Desde los primeros acordes de piano de “Don’t Know Why”, el álbum establece su hechizo: fraseos suaves de jazz, calidez country y melodías pop entregadas con una voz que parece más una conversación que una interpretación. Jones no domina: invita. Su voz flota justo por encima de la instrumentación, sobria pero emocionalmente rica, como si cada letra fuera compartida solo contigo.


Temas como “Come Away With Me”, “Turn Me On” y “Feelin’ the Same Way” prosperan en el espacio y la sutileza. Aquí no hay nada apresurado. La producción, dirigida por Arif Mardin, se inclina hacia los tonos naturales: batería cepillada, contrabajo, piano cálido y suaves líneas de guitarra. En vinilo, esas opciones brillan aún más. El formato analógico mejora la sensación orgánica del álbum, dando a las canciones una calidez vivida que se adapta perfectamente a su estado de ánimo nocturno.


Lo que hace que Come Away With Me perdure no es sólo su sonido, sino su confianza en la suavidad. A principios de la década de 2000, cuando el pop se inclinaba hacia el maximalismo, Norah Jones tomó la dirección opuesta y ganó. El rango emocional del álbum es discreto pero profundo, y toca el anhelo, la vulnerabilidad y la esperanza silenciosa sin caer nunca en el melodrama.


El LP del vigésimo aniversario no se trata de reinvención; se trata de preservación. Capta un momento en el que la simplicidad se sentía atrevida y la emoción no necesitaba gritar. Al tocar este disco hoy en día, todavía parece atemporal, como una taza de café a medianoche o una ventana abierta durante una tormenta de verano.


Veredicto final:

El LP del 20º aniversario de Come Away With Me es un recordatorio de lo poderosa que puede ser la moderación. Cálido, íntimo y reproducible hasta el infinito, no es sólo una celebración del debut de Norah Jones: es una prueba de que la buena música no envejece. Se instala y permanece.

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