El Super Bowl de 2026 no solo será recordado por el juego, sino por una brecha cultural que se manifestó plenamente durante el espectáculo de medio tiempo. Mientras el artista puertorriqueño Bad Bunny hacía historia en el escenario oficial, la organización conservadora Turning Point USA (TPUSA) lanzaba su propia contraprogramación: el "All-American Halftime Show", encabezado por Kid Rock.
Un Espectáculo Basado en la Protesta
El evento de TPUSA fue descrito por críticos como una respuesta cargada de resentimiento ante la elección de un artista latino, de habla hispana y pro-inmigración para uno de los escenarios más grandes de Estados Unidos. Bajo la premisa de que "en América se habla inglés", el show se centró en una estética de guitarras, patriotismo y alabanza cristiana, marcada por tributos a Charlie Kirk, fundador de TPUSA fallecido en septiembre.
La Actuación de Kid Rock: ¿Falta de Esfuerzo?
A pesar de ser el nombre principal, la participación de Kid Rock dejó mucho que desear para algunos sectores de la prensa. El artista interpretó solo dos canciones:
• Una versión de "Bawitdaba" que fue duramente criticada por una sincronización de labios (lip-sync) notablemente descoordinada.
• Un cover acústico de "Til You Can’t" de Cody Johnson, realizado bajo su nombre real, Robert Ritchie.
El Elenco de Apoyo y los Mensajes Políticos
Fueron los artistas secundarios quienes llevaron el peso del evento. Brantley Gilbert interpretó "Real American", mientras que Lee Brice presentó "Country Nowadays", una canción que lamenta las complejidades de lo que él llama un mundo de "cultura de la cancelación". Por su parte, la estrella de American Idol, Gabby Barrett, también formó parte del setlist.
Dos Visiones de un Mismo País
La diferencia entre ambos eventos no pudo ser más drástica:
• Alcance: Mientras que el show de TPUSA alcanzó un pico de 5 millones de usuarios concurrentes y un total de 16 millones de vistas en YouTube, estas cifras palidecen frente a los récords del show oficial (que el año anterior atrajo a 133.5 millones de espectadores).
• Recepción: El espectáculo de Bad Bunny, que incluyó a figuras como Ricky Martin y Lady Gaga, fue celebrado por resaltar los lazos entre todas las naciones de las Américas. Incluso figuras del country como Kacey Musgraves expresaron que la actuación de "Benito" la hizo sentir "más orgullosamente americana" que cualquier cosa que Kid Rock haya hecho antes.
En última instancia, lo que se promocionó como una alternativa "real" terminó pareciendo, según los informes, una reacción exagerada y cargada de pirotecnia ante la inevitable evolución de la cultura popular estadounidense

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