Michael Jackson – Bad (Reedición en vinilo de 2016): Una declaración pop atemporal que sigue impactando
Pocos álbumes en la historia del pop llegan con la fuerza de Bad. Lanzado originalmente en 1987 y reeditado en vinilo en 2016, Bad de Michael Jackson no es solo la continuación de Thriller, sino una audaz declaración de independencia artística, ambición e identidad. Casi cuatro décadas después, la edición de 2016 nos recuerda por qué este álbum sigue siendo uno de los lanzamientos pop más influyentes de todos los tiempos.
Tras el éxito rotundo de Thriller, las expectativas eran altísimas. En lugar de ir a lo seguro, Michael Jackson optó por algo más grande, más oscuro y más personal. Bad era el sonido de un artista que se imponía —coproducido por el propio Jackson junto a Quincy Jones— y que llevaba el pop a un nuevo territorio emocional y sonoro.
Desde las primeras notas de la canción principal, "Bad", el álbum deja clara su intención: la confianza convertida en arte. Temas como "The Way You Make Me Feel" y "Dirty Diana" equilibran un groove irresistible con un toque crudo, mientras que "Smooth Criminal" ofrece una de las canciones pop más cinematográficas jamás grabadas, con una línea de bajo y un ritmo que aún se perciben como futuristas.
Uno de los logros más históricos de Bad es su racha de cinco sencillos número 1 consecutivos en el Billboard Hot 100, un récord que aún se mantiene. Canciones como "Man in the Mirror" muestran a Jackson en su faceta más reflexiva y socialmente consciente, centrando la atención en el interior e invitando a los oyentes a considerar la responsabilidad personal y el cambio. Es un momento de sinceridad que fundamenta el brillo y la arrogancia del álbum.
La reedición en vinilo de 2016 le da a este clásico una nueva vida física. Prensado con esmero, el formato del disco añade calidez y profundidad a la pulida producción del álbum, permitiendo tanto a los fans de toda la vida como a los nuevos oyentes experimentar Bad de una forma más táctil e inmersiva. La portada, icónica en su estilo urbano y austero, se siente especialmente a gusto en vinilo, reforzando el impacto visual y cultural de la época.
Más que un simple álbum pop, Bad captura a Michael Jackson en un momento crucial: ícono global, creativo y narrador. Une el funk, el rock, el R&B y el pop, a la vez que sienta las bases para los lanzamientos de superestrellas modernas, donde la música, el aspecto visual y la actitud se fusionan en una declaración unificada.
Retomar Bad en vinilo en 2016 no se trata solo de nostalgia. Es un recordatorio de que los grandes discos no envejecen, sino que evolucionan con sus oyentes. Y en cada crujido de la aguja y cada ritmo inconfundible, Bad demuestra que Michael Jackson no solo se mantenía al día con los tiempos. Los estaba definiendo.


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