Lucas Keller y Oak Felder demandaron a SoundPatrol, alegando que ayudaron a desarrollar su software de detección de derechos de autor sin recibir compensación.

Lucas Keller y Oak Felder demandaron a SoundPatrol, alegando que ayudaron a desarrollar su software de detección de derechos de autor sin recibir compensación.


 La ironía de la inteligencia artificial: SoundPatrol, demandada por la propiedad de su software de derechos de autor

En un giro del destino casi poético para la industria musical, SoundPatrol, una empresa especializada en la detección de infracciones de derechos de autor mediante IA, se encuentra ahora en el centro de una batalla legal por la propiedad de su propia tecnología.
El pasado martes 28 de julio de 2026, el reconocido manager de talentos Lucas Keller (fundador de Milk & Honey) y el productor ganador de dos premios Grammy, Oak Felder, presentaron una demanda en la Corte Superior de California en Los Ángeles. La acusación es grave: alegan que ellos desarrollaron el software de la empresa y que fueron engañados para no recibir compensación alguna.
El origen de la idea: De la colaboración a la supuesta traición
Según la demanda, la historia comenzó en 2023. Keller y Felder discutieron con el empresario de Silicon Valley, Walter De Brouwer, la creación de herramientas musicales basadas en IA. Keller expresó su preocupación de que tales herramientas pudieran reproducir progresiones de acordes protegidas por derechos de autor.
Para solucionar esto, Keller y Felder propusieron un "verificador de derechos de autor" que marcaría cualquier parte de una pista con similitudes a música existente. Bajo lo que el documento llama el "Acuerdo de Software", la empresa predecesora de SoundPatrol, Snowcrash, acordó pagarles con opciones sobre acciones a cambio del desarrollo del software, el cual estaba plenamente funcional para mediados de 2024.
El "movimiento maestro" corporativo
La demanda describe una serie de maniobras que habrían dejado a los creadores fuera del juego:
  • Opciones sin valor: En junio de 2024, se les concedieron opciones sobre 345,000 acciones de Snowcrash.
  • Asignación de patente: Poco antes, habrían sido "coaccionados" para asignar la patente del software a Snowcrash sin recibir nada a cambio.
  • La jugada final: De Brouwer incorporó SoundPatrol en noviembre de 2024 y, meses después, esta nueva empresa adquirió los activos de Snowcrash (incluida la patente).
Los demandantes alegan que este trato "interno" dejó sus opciones en Snowcrash sin ningún valor, mientras que SoundPatrol se quedó con la tecnología lista para el mercado.
Millones en juego y gigantes de la industria
Lo que hace que este caso sea aún más relevante es el éxito comercial de SoundPatrol. En septiembre de 2025, la empresa anunció una colaboración de alto perfil con Universal Music Group y Sony Music para utilizar su tecnología de "huella digital neural".
Mientras SoundPatrol celebra contratos lucrativos, Keller y Felder afirman que no han recibido ni un centavo. Ahora, buscan:
  • Más de $5 millones en daños.
  • Daños punitivos.
  • La rescisión de la asignación de la patente.
  • Una declaración de que sus opciones sobre acciones son exigibles contra SoundPatrol.
¿Qué sigue?
La demanda describe el caso como un ejemplo de empresarios de Silicon Valley aprovechándose del talento y el trabajo de un artista negro (Felder) para beneficio personal. Por ahora, las acusaciones no han sido probadas y ni SoundPatrol ni Walter De Brouwer han respondido formalmente a la demanda.
Este caso subraya las crecientes tensiones en la intersección de la tecnología musical, la IA y los derechos de propiedad intelectual. Estaremos atentos a cómo se desarrolla este enfrentamiento legal que podría definir el futuro de quién es realmente dueño de las herramientas que protegen (o explotan) la música en la era digital.

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