El "lifeblood" de Brighton: Fatboy Slim se une a la misión para salvar The Pipeline
El legendario DJ de Brighton, Fatboy Slim (cuyo nombre real es Norman Cook), ha dado un paso al frente para proteger la escena musical local al invertir en lo que se conoce como el "National Trust for Music Venues". Gracias a su apoyo a través de Music Venue Properties (MVP), el emblemático local de punk DIY The Pipeline se ha convertido en el décimo espacio rescatado por esta campaña de propiedad comunitaria.
¿Por qué The Pipeline?
Para Fatboy Slim, la conexión es personal y profesional. El DJ, quien actuó en el recinto el pasado mes de junio, describe estos espacios como la "sangre vital" de la industria.
"Me encantan los locales como este porque me recuerdan a cuando empecé, esa emoción juvenil y ese sentimiento sobre tener que actuar", explicó Cook. Habitaciones como esta son donde los sueños se hacen realidad o donde se crean recuerdos, y donde los grandes artistas aprenden su oficio.
El modelo de "propietario benevolente"
En el actual clima económico, la supervivencia de las salas de base es una batalla cuesta arriba. Las estadísticas son alarmantes: más de la mitad de los locales de música de base en el Reino Unido no obtuvieron beneficios en 2025, lo que resultó en la pérdida de 6.000 puestos de trabajo.
La estrategia de MVP es adquirir estos locales para garantizar su futuro. Al ser dueños del inmueble, actúan como un "propietario benevolente" que no aumenta el alquiler de forma desmedida y ofrece seguridad a largo plazo a los operadores. The Pipeline se une ahora a una lista de recintos salvados que incluye a The Snug en Atherton, The Ferret en Preston y The Joiners en Southampton.
Un esfuerzo colectivo
Este movimiento no es un esfuerzo aislado de Fatboy Slim. La campaña cuenta con inversores de alto perfil, incluido el primer ministro Andy Burnham, quien recientemente anunció un recorte de impuestos del 20% para pubs, clubes y locales de música en vivo en Inglaterra.
Además del esquema de propiedad, la industria está intentando sostenerse mediante:
- Inversión gubernamental: Un plan de 45 millones de libras para apoyar a 40.000 artistas y negocios.
- Recargo de 1 libra en entradas: Artistas como Sam Fender, Radiohead y Wolf Alice han ayudado a recaudar más de 500.000 libras destinando parte de sus ingresos de estadios a salas pequeñas.
El futuro de la música de base
Aunque iniciativas como la de Fatboy Slim brindan esperanza, el camino sigue siendo difícil. Solo el 8,8% de los espectáculos en grandes estadios se han unido voluntariamente al recargo de entradas en 2025. Sin embargo, la compra de The Pipeline demuestra que, a través de la propiedad comunitaria y el compromiso de figuras clave de la música, es posible asegurar que las futuras estrellas sigan teniendo un escenario donde empezar sus sueños.

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