El arte del *riff*: Por qué Elvis Costello defiende a Olivia Rodrigo
En la industria musical actual, la línea que separa la "inspiración" del "plagio" suele tratarse como un campo de batalla legal. Sin embargo, la leyenda del rock Elvis Costello deja claro que no tiene ningún interés en sumarse a la disputa. Recientemente, Costello reafirmó su defensa de la sensación del pop Olivia Rodrigo, calificando las acusaciones de que su canción "Brutal" plagiaba su clásico "Pump It Up" como algo "demasiado absurdo como para hablar de ello".
Una genealogía de la inspiración
Cuando *The Times* le preguntó si alguna vez consideraría emprender acciones legales contra Rodrigo, la respuesta de Costello se basó en la propia historia del *rock and roll*. Señaló que "Pump It Up" no surgió de la nada; admitió que su propia canción estuvo fuertemente influenciada por "Subterranean Homesick Blues", de Bob Dylan.
El argumento de Costello sigue una cadena lógica de evolución musical:
Olivia Rodrigo utilizó un *riff* similar al de Elvis Costello.
Elvis Costello basó su canción en Bob Dylan.
Bob Dylan se inspiró en "Too Much Monkey Business", de Chuck Berry.
Costello cuestionó cómo podría ser "lo suficientemente arrogante como para demandar alegando originalidad" cuando su propia obra forma parte de ese mismo ciclo. Declaró célebremente: "Así es como funciona el *rock and roll*. Tomas los fragmentos de otra emoción y creas un juguete totalmente nuevo".
Olivia Rodrigo y el "hermoso proceso de compartir"
Rodrigo ha sido objeto de un gran escrutinio respecto a sus influencias desde el lanzamiento de su álbum debut, *Sour*. Si bien ha reconocido proactivamente como coautores a artistas como Taylor Swift, Jack Antonoff y St. Vincent en canciones inspiradas en sus obras, también ha expresado su decepción por la forma en que se plantean estas conversaciones.
Rodrigo señaló que resulta "decepcionante ver cómo la gente saca las cosas de contexto y desacredita el trabajo de cualquier mujer joven". Para ella, la música es un "proceso divertido y hermoso de compartir", en el que los artistas inevitablemente construyen sobre los cimientos establecidos por sus predecesores. Sostiene que, dado que "nada en la música es realmente nuevo" y la mayoría de las canciones se basan en los mismos cuatro acordes, el verdadero arte reside en cómo el compositor hace suyos esos elementos. El veredicto
Si bien algunos críticos se apresuran a pedir acciones legales, Costello considera "absurda" la idea de demandar a una joven artista por utilizar un *riff*. Al optar por la mentoría y la generosidad en lugar del litigio, Costello nos recuerda que la música se nutre de un lenguaje compartido. Como bien señaló la propia Rodrigo, aunque ella componga desde el corazón y sus vivencias, se apoya —al igual que cualquier artista— en hombros de gigantes.
Al final, parece que el "arte del *riff*" no trata sobre quién fue su dueño original, sino sobre cómo se transmite a la siguiente generación para crear algo nuevo.

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