Tribunal surcoreano asesta un duro golpe a HYBE en una disputa de alto perfil con la exdirectora ejecutiva de ADOR, Min Hee-jin.
En uno de los fallos más importantes que ha golpeado a la industria del K-pop en años, el Tribunal del Distrito Central de Seúl ha fallado decisivamente a favor de la exdirectora ejecutiva de ADOR, Min Hee-jin, ordenando a HYBE pagar aproximadamente 25.500 millones de KRW (unos 17,6 millones de dólares estadounidenses) a Min y a dos exejecutivos de ADOR. Esta decisión marca un giro radical en una disputa que ha transformado la comprensión pública de HYBE y ha planteado preguntas más profundas sobre el poder, la gobernanza y la gestión innovadora en el ecosistema del K-pop. Una Derrota Legal con Consecuencias Financieras
Según varios medios de comunicación surcoreanos, el tribunal desestimó el intento de HYBE de rescindir su acuerdo de accionistas con Min, dictaminando que la empresa no demostró ningún "incumplimiento sustancial" que justificara la despoja de sus derechos contractuales, en particular de su opción de venta, que le permitía revender sus acciones de ADOR a HYBE.
El tribunal ordenó a HYBE pagar:
• 22.400 millones de KRW a Min Hee-jin
• 1.700 millones de KRW a un exvicepresidente de ADOR
• 1.400 millones de KRW a un exdirector creativo de ADOR
El juez presidente, Nam In-soo, fue contundente en su evaluación: las acusaciones de HYBE se basaban exclusivamente en "obligaciones accesorias abstractas o menores", y no en el tipo de falta grave requerida para anular un acuerdo de accionistas. El tribunal enfatizó igualmente que la rescisión del contrato habría causado un daño desproporcionado a Min, especialmente por la pérdida de sus derechos de opción de venta.
Una reivindicación para Min Hee-jin
Para Min, el fallo es más que una victoria económica: es una validación pública tras casi un año de intenso escrutinio y conflicto empresarial. Como fundadora de ADOR y artífice innovadora de NewJeans, Min se encontraba enfrascada en una amarga disputa con HYBE sobre el rumbo y la propiedad de la filial.
La disputa se intensificó en 2024 cuando HYBE acusó a Min de intentar controlar ADOR atrayendo a inversores locales sobre una posible escisión. HYBE utilizó estas acusaciones para justificar la rescisión del acuerdo de accionistas en julio de 2024, argumentando que ya no le debía a Min la recompra de sus acciones.
Min replicó que las reclamaciones de HYBE eran exageradas, represalias y legalmente insuficientes. El tribunal estuvo de acuerdo. El Tribunal rechaza la narrativa de HYBE
El fallo desmanteló numerosas acusaciones principales de HYBE:
Sobre el contacto de Min con inversores
El tribunal determinó que, si bien Min encontró opciones de independencia, lo hizo bajo la suposición de que se requeriría la aprobación de HYBE, lo que desvirtúa la afirmación de que estaba planeando una adquisición adversaria.
Sobre el supuesto intento de "quitarle NewJeans"
El tribunal declaró que no había pruebas suficientes para demostrar ningún intento de desertar con los miembros del grupo.
Sobre el anuncio de Min de que ADOR sería "vacío" al excluirla
El tribunal interpretó esto como una observación objetiva sobre la valoración de ADOR, no como una amenaza para desmantelar la marca o destruir contratos únicos.
Estas conclusiones debilitan la narrativa pública de HYBE y plantean dudas sobre si la organización se extralimitó en su respuesta a la disidencia interna. Una saga que transformó el mapa de poder del K-Pop
Las consecuencias de la guerra entre HYBE y Min han sido de gran alcance:
• Min fue destituida como directora ejecutiva de ADOR en agosto de 2024.
• Renunció como directora interna en noviembre de 2024, alegando represalias por denunciar irregularidades en HYBE.
• Acusó al equipo de HYBE, ILLIT, de copiar a NewJeans, lo que desató una controversia cultural.
• NewJeans intentó abandonar ADOR, pero finalmente perdió su atractivo, impidiendo acciones independientes salvo la aprobación del sello discográfico.
El fallo no resuelve las fracturas creativas o relacionales que quedaron, pero sí altera el equilibrio de poder.
Qué significa esto para HYBE y la industria
Para HYBE, la decisión supone un revés para su reputación y un golpe financiero. Más importante aún, indica que los tribunales también podrían examinar con mayor atención que antes las acciones de las empresas hacia líderes innovadores. En un sector donde las discográficas suelen tener una influencia abrumadora, este caso debería convertirse en un punto de referencia para futuras disputas.
Para Min Hee-jin, el fallo restablece sus derechos contractuales y refuerza su papel como una de las figuras innovadoras más influyentes del K-pop, incluso fuera de las paredes de ADOR.
Y para el mundo del K-pop en general, el caso subraya una creciente tensión entre el crecimiento empresarial y la autonomía creativa. A medida que conglomerados como HYBE continúan expandiéndose globalmente, la empresa se ve obligada a afrontar lo que ocurre cuando la visión innovadora y el control corporativo colisionan.

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