Napster cierra su servicio de streaming y se reinventa como plataforma de IA
Napster ha cerrado oficialmente el capítulo del streaming de música, y no lo ha hecho en silencio.
Tras meses de incertidumbre después de una ronda de financiación fallida de 3 mil millones de dólares, la plataforma, que en su día fue icónica, ha cerrado abruptamente su servicio de streaming, interrumpiendo la reproducción de música a los usuarios que la estaban escuchando. En su lugar: un giro audaz y controvertido hacia los asistentes de IA y las personalidades digitales.
Los suscriptores se encontraron con pantallas de inicio que les informaban de que "Napster ya no es un servicio de streaming de música". El aviso animaba a los usuarios a exportar sus listas de reproducción a través de TuneMyMusic, reconociendo la frustración de perder años de bibliotecas musicales cuidadosamente creadas. Para los usuarios de toda la vida, la medida se sintió menos como una transición y más como una traición.
De biblioteca musical a laboratorio de IA
El cambio no fue del todo inesperado. Napster fue adquirida el año pasado por la empresa de IA Infinite Reality por 207 millones de dólares, lo que presagiaba un futuro más allá del streaming tradicional. Aun así, pocos anticiparon un cierre tan abrupto, especialmente mientras el servicio aún estaba operativo.
Bajo su nueva dirección, Napster se posiciona como "una plataforma de IA para crear y experimentar música de nuevas maneras". En la práctica, esa visión se parece menos a Spotify y más a un conjunto de compañeros digitales impulsados por IA.
Reacciones de los usuarios: confusión, frustración y abandono
En Reddit y otros foros, las reacciones fueron inmediatas. Muchos antiguos suscriptores dijeron que ya habían abandonado Napster meses antes debido a disputas sobre el pago a los artistas y la pérdida de catálogo.
"Me fui después de más de 14 años", escribió un usuario que migró a Tidal. Otros criticaron los primeros experimentos de Napster con herramientas de música de IA, calificándolos de distracciones mientras la experiencia principal de streaming se deterioraba. Si bien algunos admitieron que las funciones de IA eran "divertidas de usar", la mayoría coincidió en que la compañía había perdido su identidad mucho antes del cierre.
Asistentes de IA, personalidades digitales y el valle inquietante
Las nuevas ofertas de Napster giran en torno a asistentes de IA animados: personalidades digitales diseñadas para interactuar con los usuarios a través de la cámara web, haciendo que la experiencia sea conversacional y personal. Estos asistentes pueden ayudar con todo, desde la lluvia de ideas y la comprensión de temas complejos hasta la planificación de comidas o la preparación de entrevistas.
La tecnología funciona con Napster View, una combinación de hardware y software de IA propios que actualmente funciona mejor en Mac. Los usuarios pueden optar por un dispositivo de hardware de 99 dólares o usar una versión solo para la aplicación, que cuesta alrededor de 20 dólares al mes.
Según el director de tecnología de Napster, Edo Segal, el objetivo es democratizar la creación de contenido. "La IA nos está convirtiendo a todos en creadores", afirmó Segal, enmarcando este giro como un eco moderno del papel disruptivo que tuvo Napster a finales de los 90.
Sin embargo, las primeras impresiones sugieren que la tecnología aún necesita mejoras. Las reseñas señalan conversaciones lentas, respuestas demasiado complacientes y fallos visuales inquietantes, síntomas clásicos de una IA atrapada en el valle inquietante.
Gemelos digitales e integración con LinkedIn
Una de las funciones más ambiciosas de Napster permite a los usuarios crear un gemelo digital de sí mismos. El proceso implica enviar una selfie, sincronizar un perfil de LinkedIn, grabar muestras de voz y otorgar permiso a la plataforma para generar una representación digital.
Una vez creado, el gemelo se puede compartir a través de LinkedIn, lo que permite a otros usuarios de Napster AI interactuar con él. Si bien es innovadora, esta función plantea interrogantes sobre la privacidad, el consentimiento y cómo se podrían usar, o usar indebidamente, las identidades digitales en el futuro.
Grandes ideas, preguntas sin respuesta
Napster también ha comenzado a implementar su IA más allá de la música. Entre sus proyectos recientes se incluyen un asistente de IA llamado Sofia para la empresa de pinturas Comex y el lanzamiento de Napster Station, un quiosco de conserjería con IA impulsado por Microsoft Azure OpenAI.
Sin embargo, a pesar de toda la ambición futurista, persisten importantes preocupaciones sin resolver. La principal de ellas: los pagos pendientes que supuestamente se adeudan a las organizaciones de derechos de autor de la época de streaming de Napster. La nueva dirección de la compañía aún no ha abordado estas reclamaciones públicamente.
¿Reinvención o crisis de identidad?
El nombre de Napster siempre ha sido sinónimo de disrupción. Esta última reinvención es innegablemente audaz, pero también arriesgada. Abandonar por completo el streaming rompe el último vínculo tangible de la plataforma con su legado y su base de usuarios leales.
Aún está por verse si este giro marca el comienzo de otro capítulo transformador o una crisis de identidad definitiva. En un mercado saturado de IA, Napster no solo compite con otras startups, sino también con su propia historia.
Una cosa es segura: Napster ya no se trata de bibliotecas de música. Está apostando todo a un futuro en el que no solo escuchamos contenido, sino que nos convertimos en parte de él.

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