De Nickelodeons a Imperios: Cómo se construyó realmente Hollywood
La historia de Hollywood se cuenta a menudo a través de la lente de estrellas de cine, películas icónicas y estrenos glamorosos. Pero tras la gran pantalla se esconde una historia mucho más radical y humana, impulsada por forasteros, audaces y una ambición incansable. El documental El ascenso de los magnates: Los hombres que construyeron Hollywood desmonta el mito para revelar cómo el cine moderno se forjó no por la tradición, sino por la rebeldía.
Cuando las películas eran solo una curiosidad
A finales del siglo XIX, las películas eran poco más que experimentos tecnológicos. Inventores como Thomas Edison introdujeron dispositivos como el kinetoscopio, que permitía ver breves imágenes en movimiento a través de una caja de visualización. Estas primeras películas duraban segundos, no horas, y nadie imaginaba aún el cine como una industria global.
Eso cambió cuando las películas se trasladaron a las salas de vodevil. La proyección transformó las películas de novedades solitarias en experiencias compartidas. El público se reunía para ver escenas cortas, fragmentos cómicos y narrativas sencillas, plantando las bases de lo que pronto se convertiría en un gran negocio.
La primera lucha de poder en el cine
Viendo la oportunidad, Edison intentó dominar la industria formando la Motion Pictures Patent Company, más conocida como el Edison Trust. Al controlar patentes, cámaras y películas, el Trust buscaba dictar quién podía hacer películas y cómo.
Pero el control tuvo un precio. La creatividad se estancó, las películas se volvieron cortas y repetitivas, y muchos emprendedores quedaron excluidos. Irónicamente, este enfoque autoritario creó la misma resistencia que desmantelaría el control de Edison.
Inmigrantes a las puertas de una nueva industria
Excluidos de profesiones más respetables, un grupo de inmigrantes judíos de Europa del Este encontró oportunidades donde otros veían poco valor. Hombres como Carl Laemmle, Adolph Zukor, William Fox, Louis B. Mayer, Sam Goldwyn y los fundadores de Warner Bros. entraron al cine no como artistas, sino como exhibidores.
Abrieron Nickelodeons: pequeños cines que cobraban solo cinco centavos por entrada. Estos espacios acogieron al público de clase trabajadora y demostraron que el cine podía ser entretenimiento masivo. Los Moguls no se limitaban a proyectar películas; estudiaban al público, descubrían sus gustos y comprendían que el futuro del cine dependía de la accesibilidad.
Desafiando al Fideicomiso
A medida que crecía la demanda, también lo hacía la frustración por las limitaciones del Edison Trust. El público quería historias más largas. Los dueños de los cines querían mejores películas. Cuando el Fideicomiso se negó a evolucionar, los Moguls dieron un paso audaz: comenzaron a producir sus propias películas.
Lo que siguió fue una batalla abierta. Demandas, confiscaciones de equipos y tácticas de intimidación se volvieron comunes. Los cineastas independientes fueron perseguidos, multados y, en ocasiones, amenazados físicamente. Sobrevivir significaba distancia, y esa distancia conducía al oeste.
Por qué triunfó Hollywood
En 1913, el director Cecil B. DeMille llegó al sur de California, contribuyendo sin saberlo a desencadenar una revolución. Hollywood ofrecía condiciones casi perfectas: luz solar constante, paisajes variados, terrenos baratos y, lo más importante, lejos del alcance legal de Edison.
A medida que más cineastas se sumaron, Hollywood se transformó rápidamente en un centro de producción. Cuando la Corte Suprema dictaminó en 1915 que el Edison Trust violó la Ley Antimonopolio Sherman, la última barrera se derrumbó.
El cine se convierte en una industria
Liberados del control monopolístico, los magnates actuaron con rapidez. Construyeron estudios que funcionaban como fábricas, aplicando la eficiencia industrial a la creatividad. Inspirados por los métodos de Henry Ford, estandarizaron la producción, contrataron a los actores y crearon géneros reconocibles en los que el público podía confiar.
Más importante aún, dominaron la integración vertical: eran dueños de estudios, redes de distribución y salas de cine. Esta estructura les permitió controlar lo que se producía, cómo se exhibía y adónde fluían las ganancias.
El nacimiento del Hollywood moderno
A principios de la década de 1930, un puñado de estudios —Universal Pictures, Paramount Pictures, Metro-Goldwyn-Mayer, Fox y Warner Bros.— dominaban el cine mundial. Las películas de Hollywood definieron la moda, los valores y los sueños en todo el mundo.
Los Moguls habían logrado lo que antes parecía imposible: transformar una industria marginada en una potencia cultural. Su historia no se trata solo de películas, sino también de inmigración, resistencia y reinvención.
### Un legado que aún nos moldea
El s de hoy Gigantes del streaming, franquicias y conglomerados mediáticos tienen sus raíces en esta época. ***El ascenso de los magnates*** nos recuerda que Hollywood no se construyó por privilegios ni tradición, sino por forasteros que se negaron a aceptar límites, reescribieron las reglas y convirtieron las imágenes fugaces en un lenguaje global.
Hollywood no empezó como un sueño. Se convirtió en uno porque alguien se atrevió a construirlo.

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