¿Es hora de una tarifa plana por reproducción? La revolución de Phonorecords V para los compositores
El sistema de distribución de regalías mecánicas por streaming interactivo en Estados Unidos se encuentra en un punto de inflexión decisivo. Organizaciones de compositores y creadores musicales han presentado una propuesta formal ante el Consejo de Regalías de Derechos de Autor (CRB) dentro del procedimiento Phonorecords V (Phono V) para el periodo 2028–2032. La solicitud busca eliminar las complejas y laberínticas fórmulas de cálculo actuales y sustituirlas por una tarifa plana de $0.0030 por reproducción (stream) con ajustes anuales por inflación.
La propuesta: Simplificación y protección contra la inflación
Actualmente, las regalías mecánicas digitales se determinan mediante fórmulas compuestas por múltiples pasos, niveles de suscripción y deducciones. La propuesta presentada para el apartado Subpart C plantea un cambio radical:
- Tarifa mínima fija: Establecer un pago base de $0.0030 dólares por cada stream interactivo a partir de 2028.
- Ajuste por inflación: Aplicar correcciones anuales para proteger el valor de las regalías frente a la pérdida del poder adquisitivo durante el lustro 2028–2032.
- Transparencia total: Ofrecer claridad directa a los autores en sus estados de cuenta de regalías[5].
Entre los respaldos más destacados a esta medida figuran el legendario compositor Bernie Taupin (miembro del Salón de la Fama del Rock y de la Music Artists Coalition), junto a directivos del Songwriters Guild of America (SGA), la Society of Composers & Lyricists (SCL), Music Creators North America (MCNA), el editor de Eminem Joel Martin (Eight Mile Style), el fundador de TuneCore y CEO de Word Collections Jeff Price, y el compositor activista George Johnson.
Taupin señaló que una tarifa clara por reproducción acaba con la opacidad de las fórmulas actuales y evita estrategias corporativas que diluyen los ingresos de los creadores.
Las grietas del sistema actual: El problema de los "paquetes" (bundling)
La urgencia de esta reforma se intensificó tras la controversia generada por la plataforma Spotify, la cual reclasificó unilateralmente la mayoría de sus suscripciones como "paquetes" de audio-música bajo los términos del acuerdo previo Phono IV. Esta maniobra derivó en una drástica reducción en el pago de regalías mecánicas y desencadenó una demanda por parte del Mechanical Licensing Collective (MLC).
Otras plataformas como Apple Music y Amazon Music también aprovechan clasificaciones similares de paquetes que afectan las regalías de los autores[8]. Ante esta situación, organizaciones como la National Music Publishers’ Association (NMPA) y la Nashville Songwriters Association International (NSAI) han solicitado citaciones judiciales para incorporar documentos de dicho litigio al procedimiento de Phono V7.
La voz de los creadores frente a los gigantes del streaming
Los testimonios presentados ante el CRB reflejan una profunda preocupación por la sostenibilidad económica de la profesión:
- Amenaza a la profesión de autor: Rick Carnes (SGA), Ashley Irwin (SCL) y Eddie Schwartz (MCNA) advirtieron que el sistema actual permite a corporaciones multinacionales pagar "microcentavos de dólar" mientras generan miles de millones, advirtiendo sobre el riesgo de ser la última generación de autores profesionales capaces de sostenerse de sus regalías[4][9].
- Fórmulas diseñadas a la medida corporativa: Joel Martin criticó que durante casi dos décadas las fórmulas se hayan diseñado para acomodar los objetivos comerciales de las grandes empresas en lugar de reflejar el valor real de las canciones.
- Conflictos de interés institucional: Jeff Price denunció que los grandes grupos discográficos y editoriales pertenecen a menudo a la misma matriz corporativa, lo que genera un conflicto de intereses donde las regalías mecánicas representan un ingreso para la editorial, pero un gasto para la discográfica.
- Opciones de compra digital: George Johnson propuso además la inclusión obligatoria de opciones de compra de descargas permanentes en los servicios de streaming para compensar la caída en la venta de fonogramas físicos y digitales.
La respuesta de las plataformas de streaming (DSPs)
Por su parte, las plataformas digitales, representadas por la Digital Media Association (DIMA) a través de su presidente Graham Davies, salieron al paso de la propuesta. DIMA subrayó que la industria editorial de la música en EE. UU. ha experimentado un sólido crecimiento superior al 30% desde 2022, pasando de $5,600 millones a $7,300 millones de dólares, superando incluso el ritmo de crecimiento de la música grabada. DIMA abogó por lograr una resolución oportuna que continúe impulsando el éxito del streaming para todas las partes.
Conclusión
El procedimiento Phonorecords V definirá las reglas del juego para la música en streaming entre 2028 y 2032[2][3]. Para los compositores, la adopción de una tarifa plana no es solo un ajuste contable, sino una batalla fundamental por la transparencia, la equidad y la supervivencia económica de la creación musical en la era digital.

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