Un juez autoriza a UMG y Sony a acusar a Suno de piratear YouTube mediante la técnica de «stream ripping» para entrenar su IA.

Un juez autoriza a UMG y Sony a acusar a Suno de piratear YouTube mediante la técnica de «stream ripping» para entrenar su IA.


 

Suno AI en el ojo del huracán: Disqueras gigantes la acusan de "stream-ripping" en YouTube para entrenar su IA

El debate sobre la inteligencia artificial y los derechos de autor acaba de subir de tono. En un desarrollo legal de gran impacto para el futuro de la música generativa, un juez federal ha autorizado a Universal Music Group (UMG) y Sony Music Entertainment a añadir una acusación de peso pesado en su demanda contra Suno AI. Ahora, la startup de IA no solo enfrenta cargos por infracción de derechos de autor, sino también por piratear música directamente desde YouTube mediante la práctica de "stream-ripping" (extracción de flujo de audio).

A continuación, te contamos los detalles de esta batalla legal que podría definir las reglas del juego para la IA musical.


El meollo del asunto: ¿Cómo se entrenó Suno?

La demanda enmendada, presentada formalmente el martes 25 de agosto de 2026 ante el Tribunal de Distrito de los EE. UU. para el Distrito de Massachusetts, introduce un argumento crucial. Las disqueras alegan que Suno obtuvo gran parte (si no la totalidad) de las grabaciones de su base de datos de entrenamiento descargándolas ilegalmente de YouTube.

¿Cómo lo habrían hecho? Según la demanda, Suno evadió el "rolling cipher" (cifrado rotativo) de YouTube, una tecnología de encriptación diseñada precisamente para ocultar la URL real de los archivos multimedia y evitar descargas no autorizadas. Para lograr esto, Suno habría utilizado herramientas de código abierto muy conocidas de descarga como YT-DL y YT-DLP .

Lo más sorprendente es que esta acusación no es una simple sospecha. La demanda se apoya en las propias respuestas de Suno durante el proceso de investigación (interrogatorios), donde la startup admitió en mayo de 2025 que sí había descargado archivos de audio de YouTube utilizando estas herramientas de código abierto.


La defensa de Suno: "Copiar no es lo mismo que acceder".

Suno intentó frenar esta acusación en octubre de 2025, argumentando que sus acciones no violan la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital (DMCA). La defensa de la empresa se centra en un tecnicismo legal de la Sección 1201(a): argumentan que la ley prohíbe eludir controles que restringen el acceso a una obra, pero no los controles que limitan su copia . Como los videos de YouTube son públicos y cualquiera los puede ver, Suno sostiene que el acceso ya era libre y que no violaron la ley.

Sin embargo, el juez F. Dennis Saylor IV consideró que las disqueras presentaron un caso plausible de elusión bajo la DMCA, por lo que autorizó formalmente añadir el cargo para que se investigue a fondo cómo funcionan exactamente estas herramientas y las medidas de protección de YouTube.


Un respiro para Suno: El juez frena la avalancha de canciones

A pesar de este golpe, Suno recibió una buena noticia. El juez Saylor denegó una petición separada de las disqueras que buscaba añadir 61,026 grabaciones adicionales a las 560 que ya forman parte de la demanda inicial [15, 19]. Estas canciones adicionales habrían sido identificadas mediante el servicio de huella digital Audible Magic [19].

De haberse aceptado, el impacto financiero para Suno habría sido astronómico:

  • Demanda original (560 canciones): Daños estatutarios estimados en unos $84 millones de dólares.
  • Con las 61,026 canciones adicionales: Los daños teóricos máximos habrían superado los $9 mil millones de dólares.

El juez justificó su rechazo explicando que añadir tal cantidad de canciones añadiría una complejidad innecesaria y retrasaría el proceso [19]. Para Saylor, la prioridad absoluta es resolver la defensa de "uso legítimo" (fair use) de Suno, la cual determinará si entrenar una IA con música protegida sin licencia es legal o no. El juez señaló que las disqueras son libres de demandar por esas otras 61,000 canciones en un caso aparte si así lo desean.


¿Qué sigue ahora?

El panorama se mantiene sumamente tenso para Suno. La demanda enmendada busca compensaciones de hasta $150,000 dólares por obra infringida, además de multas de hasta $2,500 dólares por cada acto de elusión tecnológica.

A nivel financiero, Suno se encuentra en una posición de mucha fuerza tras haber recaudado más de $400 millones de dólares en junio de 2026, alcanzando una impresionante valoración post-money de $5.4 mil millones de dólares. Sin embargo, el riesgo legal sigue latente, sobre todo considerando que el juez Saylor también mantuvo viva una acusación similar de "stream-ripping" en una demanda colectiva propuesta contra Suno por el artista de música country Tony Justice.

La fecha clave en el calendario es el 30 de septiembre, día en que se cierra la etapa de presentación de pruebas (fact discovery). A partir de ahí, ambas partes solicitarán un juicio sumario para que el tribunal decida de una vez por todas si el entrenamiento de modelos de IA con grabaciones con derechos de autor constituye un "uso legítimo".

Esta decisión marcará un antes y un después no solo para Suno, sino para toda la industria de la inteligencia artificial generativa y la creación artística mundial.

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