¿El fin de la música de mentira? Australia le pone un "stop" al AI en sus listas de éxitos
¡La cosa se puso seria en el mundo de la música! Si pensabas que la Inteligencia Artificial (IA) se iba a quedar con todo el "boche" en los charts musicales, la Asociación de la Industria de la Grabación de Australia (ARIA, por sus siglas en inglés) acaba de dar un golpe en la mesa. A partir de este viernes, todas esas canciones creadas completitas o casi enteras con IA quedan oficialmente fuera de las listas de éxitos de Australia.
Así como lo oyes, se acabó el coro para los robots creadores de éxitos de la noche a la mañana. Pero, ¿de qué se trata todo este lío? ¡Sigue leyendo que aquí te lo contamos todo "con peras y manzanas"!
Solo para humanos (o casi)
La ARIA actualizó su "Código de Práctica de las Listas" para ponerse en sintonía con las reglas globales que se están armando en la industria de la música. La nueva regla dice clarito que la música generada por IA generativa queda fuera, a menos que sea "sustancialmente hecha por humanos" y que no ande con "traqueteos" de manipulación de reproducciones o de posiciones en la lista.
O sea, que si un artista de carne y hueso usa la IA como una herramienta de apoyo para su mezcla o para arreglar una cosita, todavía puede entrar en el conteo. Pero si la IA hizo todo el trabajo pesado de principio a fin, ¡que se olvide de eso!
Bajo estas nuevas reglas, la ARIA tiene el poder de sacar grabaciones que no califiquen, cambiar las posiciones en las listas y hasta quitar premios ya entregados. Eso sí, si un artista siente que le hicieron "un daño" injusto, puede apelar la decisión [2]. Como dice Annabelle Herd, la mera jefa de la ARIA, esto busca darle a todo el que lanza música en Australia una regla clarita para trabajar, porque una cosa es usar herramientas de ayuda y otra muy diferente es crear una canción entera de la nada usando voces de otros artistas.
El detonante: El caso de "Like a Prayer"
Esta decisión no cayó del cielo. Todo este alboroto estalló por culpa del DJ y productor de Queensland, Josh Fawaz, quien lanzó un cover de "Like a Prayer" (el clásico de Madonna) que se convirtió en un "palo" inmediato en la radio australiana y llegó al puesto #4 en dos listas de la ARIA el mes pasado.
¿El detalle? La gente de la industria empezó a sospechar que la canción tenía truco y que se había usado IA generativa. Al principio Fawaz admitió que usó la IA solo como "herramienta", pero después tuvo que actualizar los créditos en Spotify para aclarar que tanto las voces como la batería de su pista fueron generadas por inteligencia artificial [3]. Con las nuevas reglas sobre la mesa, canciones como esta que tengan voces principales o instrumentos clave hechos por robots quedarían descalificadas de una vez por todas.
Un pleito que pica y se extiende
Esta jugada de Australia no es un caso aislado. Es parte de una batalla campal que tienen los creadores de todo el mundo contra las compañías de IA . El gran problema es que muchas de estas empresas entrenaron sus modelos usando música con derechos de autor sin pedirle permiso a nadie, alegando que es "uso legítimo" (fair use).
¡Pero los artistas no se van a quedar de brazos cruzados! De hecho, el gobierno australiano ya se puso las pilas y está trabajando en nuevas regulaciones para la IA y los centros de datos que incluyan "protecciones fuertes de derechos de autor" para defender el talento local.

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