Un panorama que se calma: ¿Está perdiendo fuerza la guerra de patentes en la tecnología musical?
Durante años, la intersección entre la música y la tecnología ha sido un campo de batalla candente para los litigios sobre patentes; sin embargo, acontecimientos recientes sugieren que la situación finalmente muestra signos de enfriamiento.
Desde demandas estancadas hasta desistimientos voluntarios, la agresiva ola de acciones legales que alguna vez definió a la industria parece estar remitiendo, dejando en el horizonte solo unas pocas batallas de gran trascendencia.
El caso Muvox: un ejemplo de inactividad
Quizás el ejemplo más llamativo de esta tendencia sea la prolongada disputa entre Muvox y BMG. Casi dos años después de presentar una demanda por la patente n.º 11.899.713 —que abarca tecnología de selección de canciones y creación de listas de reproducción basadas en el estado de ánimo—, Muvox se enfrenta a un plazo judicial que podría llevar al archivo definitivo del caso.
A pesar de que han transcurrido 668 días desde la presentación de la demanda, al parecer Muvox ni siquiera ha notificado formalmente a BMG sobre la misma. El juez a cargo ha fijado como fecha límite el martes 16 de junio para que Muvox presente pruebas de la notificación o retire la acción; de lo contrario, el tribunal tiene la intención de desestimar el caso. Este patrón de iniciar un litigio y luego no darle continuidad no es exclusivo del caso contra BMG. Muvox había iniciado anteriormente disputas similares contra IBM, Spotify y Rhythm One (de Nexxen); todas ellas terminaron con desistimientos voluntarios sin perjuicio entre finales de 2024 y principios de 2025.
Acuerdos y victorias: la industria contraataca
Mientras algunos demandantes dejan que sus casos se desvanezcan, otros llegan a acuerdos o sufren derrotas contundentes en los tribunales.
Las demandas de alto perfil por patentes presentadas por Blue Spike contra gigantes de la industria como Warner Music y Universal Music concluyeron mediante acuerdos.
Epic Games logró una victoria significativa el año pasado al defenderse con éxito frente a acusaciones de infracción de patentes relacionadas con los conciertos virtuales de Ariana Grande y Travis Scott celebrados dentro de Fortnite.
Estos resultados sugieren que las empresas de música y tecnología son cada vez más hábiles a la hora de afrontar estos desafíos legales, ya sea mediante acuerdos estratégicos o ganando los juicios.
La excepción: la defensa agresiva de Live Nation y Ticketmaster
Aunque el panorama general parece estar calmándose, algunas entidades siguen inmersas en una intensa confrontación. Live Nation y Ticketmaster siguen inmersas en un litigio relacionado con su tecnología de código de barras rotativo.
En lugar de buscar una salida discreta, las empresas demandadas han adoptado una postura agresiva. Tras recibir una oferta de acuerdo a finales de 2025, Live Nation y Ticketmaster iniciaron 2026 presentando una contrademanda contra la parte demandante, con el objetivo de obtener una sentencia declarativa que invalidara la patente en cuestión. Esta medida demuestra que, tratándose de ciertas tecnologías fundamentales, los gigantes del sector siguen dispuestos a llegar hasta el juicio.
¿Qué sigue?
La era de las demandas especulativas y de amplio alcance por patentes contra la tecnología de *streaming* musical y de listas de reproducción podría estar llegando a su fin, a medida que los tribunales y las empresas demandadas pierden la paciencia ante expedientes estancados.
Sin embargo, como ilustra el caso de Ticketmaster, este enfriamiento no significa que el conflicto se haya extinguido; simplemente implica que las batallas restantes serán más encarnizadas y se centrarán más en la validez de la propia tecnología.

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