Un revés importante para 2 Live Crew: un tribunal de apelaciones anula su victoria en materia de derechos de autor
En un giro sorprendente para los precedentes legales de la industria musical, un tribunal federal de apelaciones de los Estados Unidos ha revocado una victoria histórica para el grupo pionero de hip hop 2 Live Crew.
La decisión, dictada el martes 2 de junio de 2026, anula un veredicto del jurado de octubre de 2024 y devuelve el control de las grabaciones maestras del grupo a Lil’ Joe Records.
En el centro de esta batalla se encuentran cinco de los álbumes del grupo, grabados entre 1986 y 1989, incluido su lanzamiento más famoso y controvertido: *As Nasty As They Wanna Be*.
El tira y afloja legal: la Sección 203
El conflicto gira en torno a la Sección 203 de la Ley de Derechos de Autor de los EE. UU., la cual otorga a los autores el derecho de rescindir las transferencias de derechos de autor y recuperar sus obras, por lo general 35 años después de la cesión original.
En 2020, los miembros de 2 Live Crew intentaron ejercer este derecho para "recuperar" sus grabaciones de manos de Lil’ Joe Records.
Lil' Joe Records, propiedad de Joseph Weinberger, había adquirido el catálogo por aproximadamente 800.000 dólares durante la bancarrota de 1995 del sello discográfico de Luther Campbell, Luke Records.
Las matemáticas de los derechos de rescisión
Para que un aviso de rescisión sea legalmente efectivo según la ley, debe ser firmado por la mayoría de los autores originales.
2 Live Crew estaba compuesto por cuatro miembros:
Luther Campbell
Christopher Wong Won (Fresh Kid Ice)
Mark Ross (Brother Marquis)
David Hobbs
Para alcanzar la mayoría, se requerían al menos tres firmas.
En 2020, tres partes firmaron el aviso: Campbell, los herederos de Wong Won y Mark Ross.
A primera vista, parecía que el grupo había cumplido con el umbral legal.
La "trampa" de la bancarrota
El Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito revocó el fallo anterior basándose en un tecnicismo relacionado con la bancarrota personal de Mark Ross.
Ross se había declarado en bancarrota bajo el Capítulo 7 en el año 2000.
Según el Código de Bancarrota, su "interés de rescisión" sobre la música quedó automáticamente incorporado a su patrimonio concursal. Dado que dicho interés nunca fue formalmente programado, administrado ni abandonado durante los procedimientos de quiebra, el tribunal dictaminó que este seguía siendo propiedad del patrimonio de la quiebra, y no de Ross mismo.
Por consiguiente, Ross no tenía ningún derecho legal para controlar o ejercer dicho interés en el momento en que firmó la notificación de 2020.
Al quedar invalidada la firma de Ross, el grupo se encontró con solo dos de los cuatro intereses válidos, quedándose a uno de alcanzar la mayoría necesaria.
¿Qué sucederá a continuación?
Curiosamente, el tribunal de apelaciones no se pronunció sobre si las grabaciones constituían "obras por encargo" (*works for hire*), cuestión que fue el foco principal del juicio con jurado celebrado en 2024.
En su lugar, se centraron enteramente en la intersección entre el derecho de autor y la ley de quiebras, calificándola como una "cuestión de primera impresión".
Si bien esto supone un duro revés para 2 Live Crew, el lenguaje empleado por el tribunal sugiere que la puerta no está completamente cerrada.
El grupo podría, potencialmente:
Gestionar los derechos a través del patrimonio de la quiebra de Ross para validar la firma.
Solicitar una nueva audiencia ante el pleno del Undécimo Circuito.
Presentar una petición ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Por el momento, sin embargo, las grabaciones maestras que 2 Live Crew luchó por recuperar permanecen en manos del sello discográfico que las ha custodiado durante tres décadas.

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