Cuando Bad Bunny subió al escenario para el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, su actuación se convirtió instantáneamente en uno de los momentos más comentados del año. Sin embargo, lo que siguió no fueron solo videos virales y picos de streaming, sino una investigación federal.
Ahora, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) ha concluido que la superestrella puertorriqueña no violó las normas de decencia en las transmisiones, cerrando el caso tras las quejas de varios legisladores republicanos.
La reacción política
Poco después de la transmisión, el congresista de Florida Randy Fine envió una carta al presidente de la FCC, Brendan Carr, calificando la actuación de "despreciable" y sugiriendo que nunca debería haberse emitido en televisión.
Fine hizo referencia específica a la letra "el perico es blanco" del tema "NUEVAYoL" de Bad Bunny, argumentando que aludía al consumo de cocaína. En su carta, planteó el problema como una cuestión de cumplimiento legal y estándares de transmisión, añadiendo comentarios mordaces sobre el lenguaje y la responsabilidad en la televisión estadounidense. Otros legisladores republicanos expresaron preocupaciones similares, instando a los reguladores a revisar si la actuación excedió los límites establecidos por las normas federales de indecencia.
Lo que encontró la FCC
Según informes citados por el New York Post, la FCC determinó que el espectáculo de medio tiempo no infringió las normas de transmisión. Fundamentalmente, el equipo de Bad Bunny había eliminado u omitido letras explícitas de varias de sus canciones más provocativas.
Temas como:
“Tití Me Preguntó”
“Mónaco”
“Safaera”
se interpretaron de forma editada, eliminando las referencias a contenido sexual explícito y otro material potencialmente indecente.
Debido a estas precauciones, las fuentes afirman que la FCC ha "archivado cualquier escrutinio adicional a menos que se presenten más pruebas". En otras palabras, a falta de nuevas quejas o problemas no revelados, el asunto está prácticamente cerrado.
Lengua, cultura y estándares de transmisión
La controversia también reavivó un debate recurrente en los medios estadounidenses: cómo se interpretan y regulan las letras en idiomas distintos del inglés. Las normas de indecencia en las transmisiones en Estados Unidos se centran en contenido sexual o excretor explícito, especialmente durante las horas en que es probable que los niños estén viendo.
En este caso, si bien algunos legisladores señalaron que las letras en español eran problemáticas, los reguladores parecen haberse centrado en el contenido real de la transmisión, no en suposiciones sobre el catálogo más amplio de un artista.
Cabe destacar que las presentaciones del medio tiempo históricamente han suscitado debates similares, desde fallas de vestuario hasta imágenes con carga política. El escenario del Super Bowl ha sido durante mucho tiempo un punto álgido donde la cultura pop, la política y la regulación chocan.
Más Grande que una Actuación
Para Bad Bunny, la investigación subraya su posición única como artista latino global que opera en el corazón mismo de la cultura pop estadounidense. El hecho de que las letras en español generaran quejas en el Congreso resalta tanto su alcance cultural como el escrutinio que conlleva.
Al mismo tiempo, la decisión de la FCC refuerza un punto clave: las normas de transmisión se evalúan con base en lo que realmente se transmite, no en especulaciones ni en la reputación de un artista. El espectáculo de medio tiempo puede haber encendido el ruido político, pero desde un punto de vista regulatorio, parece que la música se mantuvo dentro de los límites.

Publicar un comentario