Irving Azoff critica duramente a YouTube por su retirada de las listas Billboard y afirma que la plataforma «paga a los creadores musicales, artistas y compositores, menos que cualquier otro servicio digital comparable».

Irving Azoff critica duramente a YouTube por su retirada de las listas Billboard y afirma que la plataforma «paga a los creadores musicales, artistas y compositores, menos que cualquier otro servicio digital comparable».


 La industria musical rara vez carece de drama, pero el último enfrentamiento entre el poderoso ejecutivo Irving Azoff y YouTube ha reavivado una de las tensiones más antiguas del streaming: la compensación a los artistas.


Esta vez, el punto álgido es la muy publicitada salida de YouTube de las listas de Billboard, una decisión que Azoff aplaudió al tiempo que redoblaba sus críticas al modelo de regalías de la plataforma.


El núcleo del conflicto: las tasas de regalías


Azoff, cofundador de Oak View Group, lleva tiempo argumentando que YouTube paga menos a los creadores de música que las plataformas de streaming digital de la competencia.


Su postura ha sido contundente y consistente:


"YouTube es el que menos paga por la música, y punto".


Esa crítica resurgió con fuerza en una columna de invitado de noviembre de 2025 en Billboard, donde Azoff planteó el problema como una responsabilidad de toda la industria, instando a las partes interesadas a "hacer frente" a lo que él describió como una plataforma dominante que explota la música sin compensar justamente a sus creadores.


Para Azoff, la salida de YouTube de las listas de Billboard es simbólica. Si un servicio no paga lo mismo que plataformas como Spotify, Apple Music o Amazon Music, argumenta, no debería tener una influencia comparable en las listas.


La audaz decisión de Billboard


En una carta abierta, Azoff elogió a Billboard por lo que describió como una postura de principios:


“Cuando YouTube empiece a pagar a los artistas y compositores lo mismo que otros servicios de música, sus reproducciones podrán contabilizarse de la misma manera… Hasta entonces, todos deberíamos estar contentos de que YouTube se lleve sus juguetes y se vaya a casa”.


Es una declaración impactante, especialmente considerando la enorme presencia global de YouTube. Los videos musicales, las canciones oficiales, los clips generados por los usuarios, las remezclas y, ahora, el contenido impulsado por IA contribuyen a las enormes cifras de consumo en la plataforma.


Sin embargo, el debate subyacente sigue siendo el mismo: ¿Debería el volumen determinar por sí solo la influencia en las listas, o debería la paridad de pagos un factor en la metodología de las listas?


La complicación: el crecimiento de YouTube Music


Irónicamente, esta controversia llega en un momento de gran impulso para YouTube Music.


Hasta diciembre de 2025, YouTube Music alcanzó un crecimiento interanual de suscriptores de casi el 40% en Estados Unidos. Si bien aún se encuentra por detrás de Spotify, Apple Music y Amazon Music en cuanto a suscriptores nacionales, esta tasa de crecimiento es difícil de ignorar.


Dos dinámicas clave impulsan esta expansión:


Dominio de los videos musicales: si bien Spotify introdujo los videos musicales a los usuarios estadounidenses a finales de 2025, YouTube ha sido durante mucho tiempo la plataforma predilecta para el consumo de música visual.


Integración con IA: YouTube continúa implementando herramientas de descubrimiento basadas en IA, funciones de remix y funciones para creadores que difuminan la línea entre la transmisión pasiva y la participación.


La pregunta es: si YouTube Music continúa reduciendo la brecha de suscriptores y potencialmente aumenta los ingresos mediante funciones impulsadas por IA, ¿seguirán las tasas de regalías?


El comodín de la IA


Otro factor inminente es el contenido "similar a la IA" generado por IA.


A medida que las plataformas experimentan con derivados de IA autorizados, nuevas variables entran en la ecuación:


¿Las pistas generadas por IA desviarán las transmisiones de las grabaciones originales? ¿Cómo contabilizarán las listas de éxitos las obras asistidas por IA o derivadas?


¿Podrían los flujos de ingresos de la IA cambiar los modelos de pago de forma que aborden, o profundicen, las disparidades actuales?


Con Spotify y otras plataformas de streaming acelerando la experimentación con IA, YouTube no es el único que se encuentra en esta situación. Sin embargo, debido a su ecosistema híbrido de vídeo y redes sociales, podría decirse que YouTube es el que más se beneficia, o bien, el que se enfrenta al mayor escrutinio.


¿Una ruptura temporal o el comienzo de un cambio estructural?


A pesar de la retórica mordaz de Azoff, esta disputa no es (todavía) una guerra de licencias. La música sigue siendo fundamental para el ecosistema de YouTube, y los titulares de derechos continúan colaborando con la plataforma a gran escala.


Aun así, la campaña más amplia de Azoff plantea preguntas más importantes:


¿Debería la metodología de las listas de éxitos considerar la equidad en los pagos?


¿La escala justifica las tarifas más bajas por reproducción?


¿Puede YouTube mantener un rápido crecimiento de suscriptores a la vez que aumenta las regalías?


Por ahora, la industria está observando atentamente.


Puede que YouTube haya salido de las listas de Billboard, pero no ha salido del negocio de la música. Y con la aceleración del crecimiento de suscriptores, la expansión de las herramientas de inteligencia artificial y ejecutivos como Irving Azoff negándose a ceder, esta batalla por el valor —y la valoración— está lejos de terminar.


Una cosa es segura: en la era del streaming, las listas ya no se basan solo en la popularidad. Se basan en el poder.

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