Olivia Dean critica a Ticketmaster por "ofrecer un servicio pésimo" en medio de márgenes secundarios "viles". La compañía afirma que "limitará los precios de reventa".

Olivia Dean critica a Ticketmaster por "ofrecer un servicio pésimo" en medio de márgenes secundarios "viles". La compañía afirma que "limitará los precios de reventa".

 

La crítica 'Disgusting' de Olivia Dean: ¿Podemos ponerle un tapa'o a la reventa de boletos?

La artista Olivia Dean ha puesto el dedo en la llaga sobre un tema que le duele a todo fanático de la música en vivo: la reventa de boletos a precios inflados. Recientemente, durante su gira Art of Loving Live, Dean no se quedó callada y arremetió con fuerza contra las grandes plataformas y promotores, calificando sus prácticas de servicio como "disgusting" (asqueroso).

La denuncia directa

Dean fue enfática al señalar a Live Nation, Ticketmaster y AEG Presents. Su principal queja es que estas empresas permiten que los boletos sean revendidos a precios excesivamente altos, una práctica que va completamente en contra de su deseo de que la música en vivo sea asequible para sus seguidores. En esencia, ella está luchando para que sus fans puedan disfrutar de sus conciertos sin tener que pagar una fortuna a los revendedores.

La Reacción y el Contexto Legal

La presión ejercida por Dean tuvo una respuesta directa de uno de los gigantes. Ticketmaster prometió tomar medidas, comprometiéndose a poner un límite (cap) a los precios de reventa, asegurando que estos no excedan el valor nominal (face value) del boleto original.

No obstante, esta promesa tiene sus bemoles. Según las fuentes, los boletos ya estaban agotados al momento del anuncio, y lo que es más frustrante para los fans, los competidores de Ticketmaster seguían ofreciendo pases de segunda mano a precios elevados.

La crítica de Olivia Dean es significativa porque se suma a la ola de desafíos que ya enfrentan Live Nation y Ticketmaster. Ambas compañías están inmersas en serios problemas legales, incluyendo demandas antimonopolio y una intensa vigilancia regulatoria. La postura de la artista refuerza la conversación sobre la necesidad de mayor transparencia y regulación en el mercado de eventos en vivo.

¿Qué significa esto para el fanático?

El llamado de Olivia Dean subraya un problema sistémico: ¿la experiencia de la música en vivo se está convirtiendo en un lujo inalcanzable? Su queja es un golpe adicional a aquellos promotores que parecen priorizar las ganancias sobre el acceso y la experiencia del fan.

La lucha por boletos a precio justo es como tratar de atrapar un aguacero con una taza: a pesar de los esfuerzos individuales de artistas como Dean y las promesas de las plataformas, el mercado de reventa sigue buscando grietas por donde colarse. El verdadero cambio vendrá cuando las regulaciones logren tapar completamente esos huecos.

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